Bendito Diego Lopez y bendito Nani. Un Madrid sin ideas en la primera parte y atenazado por la defensa del Manchester. Tuvo que aparecer el gol en propia puerta de Sergio Ramos y sobretodo la expulsión rigurosa de Nani lo que hizo renacer a un Madrid dormido que en dos destellos de calidad se deshizo de un muy buen equipo, con mucha pólvora arriba, y con un Van Persie que da miedo. Gran Modric, justo cuando más se le exigía.